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El soporte de pantalla profesional equipa tanto los estands de exposición como los escaparates de tiendas, las recepciones de empresa y las salas de reuniones. Esta gama reúne soluciones móviles sobre pie y soportes de pared fijos, pensados para alojar una pantalla plana sin debilitar la pared ni ocupar espacio de circulación. Está dirigida a los organizadores de eventos, a los comercios que quieren emitir contenido en el escaparate y a las empresas que equipan sus espacios de recepción o sus salas de reuniones. Cada soporte está diseñado para un montaje rápido sin herramientas complejas, con una estabilidad pensada para un uso intensivo durante varios días de feria.
En un estand de exposición, el soporte de pie para pantalla móvil permite reposicionar la pantalla en pocos minutos según la configuración del espacio, entre la presentación de producto y la zona de recepción. La base lastrada o con ruedas garantiza una buena estabilidad pese al paso repetido de visitantes. El mástil telescópico se ajusta en altura para adaptar el ángulo de visión, ya sea que el público esté de pie frente a un mostrador o sentado en una sala de conferencias. El formato compacto y desmontable también facilita el transporte entre dos eventos.
En el escaparate, el soporte de pantalla para escaparate fija la pantalla lo más cerca posible de la fachada para captar la mirada de los peatones sin ocupar la superficie de venta. La inclinación regulable permite orientar la pantalla hacia la calle o hacia el interior de la tienda según el uso buscado. Este tipo de fijación mural también resulta adecuado en recepciones de empresa, donde la pantalla emite un vídeo de presentación o la agenda del día. La instalación se realiza directamente sobre tabique o pared portante con la tornillería adaptada al peso de la pantalla.
Para los espacios de trabajo, el soporte de pantalla para sala de reuniones se desplaza fácilmente de una sala a otra según las necesidades de videoconferencia o presentación comercial. Libera la sala en cuanto termina la reunión, a diferencia de un soporte de pared fijo que inmoviliza el equipo en un único espacio. Las ruedas con freno garantizan una sujeción perfecta una vez posicionada la pantalla. Esta movilidad también la convierte en una solución interesante para las empresas que organizan eventos internos puntuales.
La gama admite la mayoría de los estándares del mercado gracias a fijaciones compatibles con los principales formatos de pantalla, sea cual sea el fabricante. Los tamaños cubiertos van desde pantallas compactas para mostrador de recepción hasta grandes formatos utilizados como soporte de exposición en una feria profesional. La elección del modelo depende del peso de la pantalla, de la altura de visualización deseada y de la frecuencia de los desplazamientos. Un punto de venta fijo dará preferencia a un soporte de pared robusto, mientras que un estand itinerante apostará por un soporte con pantalla integrada.
Los soportes de pared para pantalla led sobre pie y los pies móviles incorporan pasos de cable ocultos que evitan los cables a la vista delante del público. Este acabado cuidado refuerza la imagen profesional del estand o del punto de venta, un detalle a menudo pasado por alto pero muy visible para los visitantes. La estructura de acero o aluminio garantiza una buena resistencia con el tiempo pese a los montajes y desmontajes repetidos.
En un stand ferial, una pantalla de vídeo atrae miradas desde el pasillo y presenta tu oferta de forma dinámica. Combínala con un fondo de stand tubular para coherencia visual.
En el escaparate de una tienda, una pantalla de vídeo en emisión continua captura a los transeúntes y diferencia inmediatamente su comercio de la competencia tradicional. Priorice el alto brillo para visibilidad a plena luz solar.
Para un escaparate, una pantalla de 32 a 43 pulgadas sigue siendo legible desde la acera y ocupa poco fondo. En un stand de feria conviene optar por 49 a 55 pulgadas para destacar a varios metros dentro del flujo de visitantes; para un videowall en un hall se llega a 65-75 pulgadas. Más que las pulgadas, importan el peso del monitor (de 15 a 35 kg según la diagonal) y el estándar VESA (de 200x200 a 600x400 mm): son ellos los que determinan el soporte compatible y la estabilidad del conjunto.
La elección depende del uso. El soporte de pie con base lastrada es autoportante, reubicable e ideal en un stand de feria o punto de venta donde no se puede taladrar; algunos modelos regulan la altura o giran la pantalla a vertical. El soporte de pared, fijo u orientable (inclinación y giro), libera el suelo y conviene a instalaciones permanentes en escaparate, recepción o sala de reuniones. Para un uso itinerante es mejor un pie desmontable con bolsa de transporte; para una reproducción de vídeo duradera, la fijación mural sigue siendo la más discreta y estable.
La protección se apoya en tres elementos. Una placa de fijación antirrobo bloqueada con tornillos especiales o candado impide descolgar la pantalla del soporte sin una herramienta específica. Una caja de protección de acero o policarbonato encierra el monitor dejando visible el panel. Además, el soporte se sujeta con un cable antirrobo de acero. En un soporte de pie, la base lastrada y la opción de encadenar la columna a un punto fijo limitan la sustracción. Es imprescindible en escaparates accesibles, pantallas encendidas de noche sin vigilancia o stands sin supervisión permanente.
El soporte en sí es puramente mecánico y no consume electricidad; en cambio, la pantalla que sostiene necesita una alimentación de red de 220-230 V. Prevea un enchufe cercano o un paso de cable limpio a lo largo de la columna o por la pared. Muchos de nuestros soportes integran una gestión de cables (canaleta o columna hueca) que oculta el cable de alimentación y el HDMI para un acabado pulcro. Para un stand sin enchufe propio, una regleta lastrada o una caja eléctrica de suelo es lo más sencillo; compruebe siempre la potencia de su pantalla y del reproductor multimedia conectado.
Nuestros soportes son universales gracias al estándar VESA: admiten cualquier televisor o monitor LCD/LED cuyos orificios de fijación traseros respeten los pasos normalizados (75x75, 100x100, 200x200, 400x400 hasta 600x400 mm). Esto cubre casi todas las marcas (Samsung, LG, Philips, Sony, etc.). Compruebe dos puntos antes de pedir: el estándar VESA exacto indicado en el manual de su pantalla y la carga máxima admisible del soporte (normalmente 30 a 50 kg). Mientras el panel no supere la diagonal y el peso previstos, la compatibilidad está garantizada sea cual sea el fabricante.
El precio depende del tipo y de la carga que soporta. Un soporte de pared fijo VESA para pantallas de hasta 55 pulgadas arranca en unas pocas decenas de euros; un modelo de pared orientable se sitúa más arriba. Un soporte de pie con base lastrada, más versátil, constituye el núcleo de la gama para eventos, con un sobrecoste en las versiones de altura regulable o formato vertical/horizontal. Las cajas antirrobo y la personalización se suman al precio base. Para una cifra exacta según tamaño, acabado y cantidad, solicite un presupuesto: los descuentos por volumen se aplican desde pocas unidades.
Sí. Más allá del lacado de la columna y la base en el color de su marca, varios soportes de pie admiten un revestimiento impreso: panel lateral, tótem de acompañamiento o banda superior impresos en alta definición con su logotipo y sus visuales. Es ideal para convertir un simple porta-pantalla en un elemento de stand coherente con su identidad de marca. La personalización afecta al acabado (color RAL, impresión) y no a la mecánica de fijación, que se mantiene en el estándar VESA. Envíenos sus archivos y su manual de marca al hacer el pedido para un resultado fiel.
Para los soportes estándar en stock (modelos de pared VESA y soportes de pie con base lastrada habituales), el envío es rápido, normalmente en 24 a 72 horas, con entrega en pocos días laborables en Europa. Las versiones personalizadas (lacado RAL, revestimiento impreso con su logotipo) o las configuraciones especiales requieren un plazo de producción adicional, del orden de una a tres semanas según el acabado. Para un evento con fecha fija, indíquenos su plazo al hacer el pedido: confirmamos el tiempo exacto y podemos priorizar una producción exprés si el calendario lo exige.
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Invertir en un soporte de pantalla profesional se justifica en cuanto la emisión de vídeo se vuelve habitual, ya sea en un estand itinerante, en un escaparate o en una sala de reuniones utilizada varias veces por semana. La elección no se limita al tipo de fijación: también depende de la frecuencia de los desplazamientos, del flujo de público que se quiere captar y de la robustez esperada frente a montajes repetidos. Una empresa que participa en varias ferias al año amortizará más rápido un soporte móvil de calidad que un comercio que instala su pantalla una única vez en el escaparate. Bien colocado, un soporte de pantalla profesional mejora claramente la atención prestada al mensaje emitido, mientras que una mala elección de ubicación o altura puede dejar el contenido invisible para parte del público.
La altura de instalación debe corresponder a la línea de visión natural del público objetivo, ya sea de pie en un estand o sentado en una sala de reuniones. Una pantalla demasiado alta obliga a los visitantes a levantar la cabeza y reduce el tiempo de atención dedicado al contenido, mientras que una pantalla demasiado baja queda oculta por la multitud en eventos muy concurridos. La distancia de retroceso disponible frente al soporte también condiciona el tamaño de pantalla adecuado: un pasillo estrecho de estand no necesita un gran formato que resulte ilegible desde tan cerca. En un punto de venta, orientar ligeramente la pantalla hacia el flujo principal de circulación capta más atención que una colocación estrictamente perpendicular a la fachada.
Un soporte destinado a un uso itinerante, montado y desmontado en cada feria, debe resistir manipulaciones repetidas sin perder estabilidad ni estética. Las estructuras de aluminio siguen siendo más ligeras de transportar, pero requieren una comprobación regular del apriete de las fijaciones, mientras que un soporte de pared fijo de acero prioriza sobre todo la carga máxima soportada a lo largo del tiempo. Infradimensionar el pie respecto al peso real de la pantalla, batería y brazo incluidos, sigue siendo el error más frecuente y compromete la estabilidad del conjunto con el tiempo. Es preferible elegir un soporte previsto para una carga superior al peso de la pantalla en lugar de limitarse al mínimo estricto indicado.
Un mantenimiento sencillo prolonga notablemente la vida útil de un soporte de pantalla profesional: reapretar periódicamente los tornillos de fijación, comprobar el estado de las ruedas en los modelos móviles y limpiar el polvo de los pasos de cable evitan el desgaste prematuro derivado de manipulaciones frecuentes. En un soporte de pared, un control anual de la fijación a la pared suele bastar para garantizar la seguridad de la instalación. Los modelos móviles utilizados en varias ferias al año ganan si se guardan en su funda de transporte entre dos eventos, para conservar el acabado y los mecanismos de ajuste.
Varios errores se repiten con frecuencia al instalar un soporte de pantalla en un entorno profesional:
Anticipar estos aspectos desde la fase de preparación evita ajustes de última hora el día del evento y garantiza un resultado profesional desde la apertura del estand o del punto de venta.
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